9.24.2009

Viajes y viajeros, el redescubrimiento del Egipto perdido (I)

Hacia el siglo IV a.C., el historiador griego Herodoto visita Egipto y realiza un cuadro histórico describiendo con precisión usos, costumbres y creencias religiosas. Siglos más tarde, en el 80 a.C., el historiador Diodoro Sículo viaja también a Egipto y asimismo relata la historia de dicho país.
En el 30 a. C., el geógrafo romano Estrabón remonta el Nilo hasta la primera catarata y dedica el libro XVIII de su Geographía a la descripción del país.
En el siglo I a. C., Plutarco, sacerdote de Apolo en Delfos, viaja a Egipto y se interesa por sus creencias religiosas, que describe minuciosamente en el libro De Iside et Osiride.
Luego, y por espacio de varios siglos, Egipto y sus monumentos se hunden en el olvido: los viajeros y los mercaderes, sobre todo los venecianos, que frecuentan este país debido a sus relaciones comerciales con Oriente, no se desplazan nunca más al sur de El Cairo. Hasta 1589 en que un mercader desconocido, llamado el "Veneciano anónimo", remonta el Nilo hasta Tebas y escribe el primer relato de un viaje al Alto Egipto que ha llegado hasta nosotros. En 1638, John Greaves, un astrónomo británico, visita las pirámides de Guiza y lleva a cabo las primeras mediciones fiables de los monumentos, que luego publica en su Pyramidographía. Pocos años después, en 1652, el dominico J. B. Vansleb describe las ruinas de Antínoe, la ciudad que mandó construir el emperador Adriano en recuerdo de su amante Antínoo que murió ahogado en el Nilo. Entre 1714 y 1726 el jesuíta francés Claude Sicard realiza cinco viajes a Egipto y dibuja el primer mapa científico de Egipto, en el que indica los principales monumentos y la situación (verdadera o supuesta) de las antiguas ciudades. Otro francés, Benoît de Maillet, publica en 1735 una amplia y minuciosa descripción de Egipto y dibuja también la primera sección de la pirámide de Quéope. Tres años después, en 1738, el capitán de la marina danesa Frederik Ludwing Norden viaja a Egipto por orden del rey Cristian VI con el encargo de preparar una minuciosa descripción del país. En 1760 el botánico paduano Vitaliano Donati recorre el itinerario del "Veneciano anónimo" y va más allá de Asuán y de la primera catarata. En aquellos mismos años (1766), el cartógrafo Jean Baptiste Bourguignon d´Anville publica un célebre mapa de Egipto que utilizarán la mayoría de los exploradores posteriores y el viajero británico James Bruce visita Luxor y Karnak (1768) descubriendo en el Valle de los Reyes, la tumba de Ramsés III. Sin embargo, para tener un estudio propiamente dicho acompañado de los dibujos y los mapas de los monumentos de Egipto, habrá que esperar a la gran expedición de Napoleón.



Mapa Egipto antiguo

9.22.2009

El Protectorado Británico, el Reino de Egipto, la República Árabe


Los ingleses restablecen el orden interno y ocupan militarmente el país: el desarrollo de Egipto se subordina a los intereses económicos británicos.
En 1918 el partido nacionalista egipcio conducido por Saad Zaghloul reclama la independencia. La negativa de los ingleses provoca una revuelta popular y en 1922 Gran Bretaña es obligada a aceptar las reclamaciones egipcias.
El sultán Ahmed Fuad, elegido rey con el nombre de Fuad I, promulga la primera constitución que convierte al país en una monarquía parlamentaria.
Bajo el reinado de su hijo Faruk, Egipto se incorpora a la Sociedad de las Naciones (1937). Después de la Segunda Guerra Mundial, en un país empobrecido por la inflación y el desempleo, con graves problemas de orden interno, se incrementa el poder de Gamal Abd el-Nasser, un oficial egipcio que en 1952 obliga a Faruk a abdicar.
El 18 de junio de 1953 se proclama la república. Nasser, nombrado primer ministro y después presidente, se aleja en política exterior de las potencias occidentales e incrementa las relaciones con la Unión Soviética y la República Popular China.
En 1956 nacionaliza el Canal de Suéz para financiar con las ganancias la construcción de la gran presa de Asuán.
Nasser, que actúa con una visión panarábica, funda en 1958 la R.A.U (República Árabe Unida) junto con Siria y Yemen, que se prolongará hasta 1961.
En 1967, después de la guerra contra Israel, Egipto pierde el Sinaí y al mismo tiempo las entradas procedentes de los barcos que transitaban por el Canal de Suez, ya inservible. Nasser acepta entonces reconocer el Estado de Israel a cambio de la devolución de las zonas ocupadas. En septiembre de 1970 Nasser muere y le sucede el vicepresidente Anuar el-Sadat. Tras un fulminante ataque contra los israelíes en 1973, Sadat practica dentro del país una política liberal y en el exterior una política de apertura hacia Occidente y de aproximación a U.S.A. Bajo su presidencia se firma en 1979 el tratado de Camp David que pone fin a la "cuestión israelí" pero que provoca la ruptura de relaciones con las otras naciones árabes.
A Sadat, que muere asesinado el 6 de octubre de 1981, le sucede el general Hosny Mubarak.


Gamal Abd el-Nasser


9.14.2009

El nacimiento del Egipto Moderno



En 1798 Napoleón Bonaparte desembarca en Egipto y se enfrenta al poder británico en el Mediterráneo. Derrota al ejército mameluco en la célebre batalla de las Pirámides, cerca de Abukir, pero luego su flota es derrotada por la británica bajo el mando de Horatio Nelson: los franceses se encuentran prácticamente prisioneros en la tierra que acaban de conquistar y en 1801 abandonan Egipto.
En este período de confusión y de guerras, Mohammed Alí, un oficial de origen albanés, toma el poder y obliga al sultán otomano a que lo reconozca como pachá (1805), elimina definitivamnete la influencia mameluca en el interior del país, conquista Sudán, Palestina y Siria, e inicia un plan de modernización de Egipto.
En 1848 le sucede su nieto Abbas y a éste sus dos hijos Saíd (1854-1863) e Ismail (1863-1879). Esta último, obtiene el titulo de virrey en 1867: bajo su reinado se inaugura el Canal de Suez en 1869.
Sin embargo, el plan de modernización iniciado por Mohammed Alí produce un fuerte endeudamiento exterior del país, preludio de una grave crisis económica. Egipto es obligado a aceptar la injerencia de las grandes potencias europeas, sobre todo de Gran Bretaña.




Napoleón en Egipto

Períodos Bizantino, Islámico y Otomano.



El Imperio Romano de Oriente es demasiado débil para poder controlar con eficacia todos sus dominios, por ello abandona Egipto a su suerte y no recibe protección contra las invasiones: nubias desde el sur y norteafricanas por el oeste, hasta la llegada, en el año 640, de los árabes, conducidos por Amr Ibn al-As, lugarteniente del califa Omar.
Los árabes introducen en Egipto su religión, aunque durante un cierto tiempo existe libetad de culto.
Se suceden diversos califatos (Omeyas, Abasíes, Tuluníes, Ikhitíes, Fatimíes)
En 1171, el caudillo de origen kurdo Salah ed-Din (el célebre Saladino) depone al último califa fatimí y, con el título de sultán, funda la dinastía Ayubidí (1171-1250): este es el período más brillante de la historia medieval de Egipto.
En 1176, después de la destrucción de buena parte de El Cairo por los Cruzados, Saladino inicia la fortificación de la ciudad y construye la Ciudadela y las murallas. Para la defensa, alquila un ejército de mercenarios turcos, los mamelucos, que en 1250 conquistarán el poder conservándolo doscientos cincuenta años.
En 1517, mientras el poder de los mamelucos ya ha desaparecido, Egipto se incorpora al Imperio Otomano y el gobierno del país lo ostenta un pachá que nombra el sultán. La autoridad del Imperio otomano (la ¨Puerta Sublime¨) declina rápidamente, mientras que el peso político de los mamelucos aumenta de nuevo: el pachá es obligado a obtener su consenso para poder gobernar y la falta de un verdadero poder central, condiciona mucho al país, tanto desde el punto de vista político como económico.


Ciudadela de Saladino